El secreto de una vida sana está en mantener nuestro organismo en equilibrio siguiendo unas pautas básicas de alimentación y no en contar obsesivamente las calorías de lo que comemos.

Si sigues los siguientes consejos no solo mantendrás tu línea, sino que también estarás contribuyendo a mejorar tu salud y calidad de vida.

  • Bebe mucha agua. Mantener el cuerpo hidratado durante el día es muy importante. Se recomienda ingerir de 2 a 4 litros de agua diarios para asegurar que nuestra actividad física y mental sea la adecuada.
  • ¿Solo beber agua? ¡Por supuesto que no! Para mantenernos hidratados también podemos tomar frutas y verduras con un alto contenido de agua como lo son la sandía, la piña, la lechuga o el pepino entre muchas otras.
  • Come 5 piezas de fruta y verdura al día. Se recomienda comer 5 piezas de fruta y verdura. Piensa que es muy fácil combinarlas en las diferentes comidas del día (tomarlas en el desayuno, al mediodía con una ensalada, por la tarde como merienda…).
  • Las proteínas, el plato fuerte. En una dieta equilibrada las proteínas son la clave para que el organismo se encuentre en equilibrio, ya que cuentan con aminoácidos que el cuerpo no puede producir solo. Conviene ingerir las que contienen un menor porcentaje de grasa, como por ejemplo las del pescado.
  • No abuses del café. ¡Ay el olor a café por la mañana! Una taza de café nos despierta, nos calienta y nos encanta su sabor….pero evita tomar más de dos al día.
  • Hidratos de carbono sí, pero por la mañana. Los hidratos de carbono (pan, cereales, pastas…) son necesarios en nuestro día a día, aportándonos la energía que el organismo necesita para afrontar la jornada. Por eso, es recomendable tomarlos al desayunar o a media mañana para que nos den las fuerzas que nuestro cuerpo necesita mientras los quemamos durante el día.
  • Utiliza aceite de oliva para la cocción y la condimentación de los alimentos. Es muy recomendable utilizar aceite de oliva y no otros como el de maíz. El aceite de oliva es una fuente muy importante de beneficios para la salud, a corto y a largo plazo. Reduce el colesterol, mejora la presión arterial y disminuye el riesgo de infarto. Además, aporta sabor y nutrientes a los platos.
  • Prueba el control de temperatura del aceite de nuestras placas de inducción. Te alerta mediante un avisador acústico cuando el aceite está a la temperatura exacta para introducir el alimento, así evitarás que el aceite se queme.

¡Cuídate con una dieta sana y equilibrada para afrontar el otoño con energía!

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Sobre el autor

Sabemos que hay muchas cosas que no podemos contarte en un manual, por eso hemos abierto este blog. Te queremos ayudar a sacar el mayor partido a tus electrodomésticos con nuestros mejores trucos y consejos. Esperamos que preguntes lo que necesites, porque estamos a tu disposición para resolver todas tus dudas.

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