¿Cuánto tiempo pasas con tu placa? Si disfrutas cocinando, no habrá día en el que no le dediques un rato. Ya sean guisos, un revuelto rápido, o unas pechugas de pollo a la plancha, lo cierto es que la utilizas más de lo que imaginas.

No hay duda de que sacas mucho partido a la placa de inducción o a la vitrocerámica , pero no hay nada más molesto que encontrar restos o cercos de comida sobre ella. Si quieres que siempre esté como el primer día, tendrás que limpiarla y cuidarla a diario. ¡Toma nota de nuestros consejos!

Limpieza para tu placa

Si no has cocinado mucho en tu placa…

Si apenas hay restos de comida, con un limpiador líquido será suficiente para acabar con la suciedad. Para ello, una vez que la superficie esté fría puedes aplicar un poco de producto y dejarlo actuar durante unos segundos. Después, retíralo con un paño suave o con papel de cocina.

Además, una de las ventajas de las placas de inducción es que son más fáciles de limpiar. Gracias a su tecnología, la superficie no alcanza temperaturas tan elevadas como en el caso de la vitrocerámica. Eso significa que los alimentos que se cocinan no están tan expuestos al calor, por lo que hay menos riesgo de que se derritan y se queden pegados, o de que suelten aceite o agua.

Si buscas los mejores resultados, una vez eliminada la suciedad y el exceso de producto, nuestro limpiador mantendrá una película protectora que dejará la placa limpia y brillante durante más tiempo.

Si en tu placa ha habido mucha actividad…

Si has cocinado varias comidas seguidas o se han derramado alimentos como azúcar o harina sobre la placa vitrocerámica , ésta necesitará una limpieza en profundidad. Al derretirse los alimentos a altas temperaturas pueden dejar cercos y manchas más difíciles de limpiar. Si quieres eliminarlos, te recomendamos seguir estos pasos:

1. Realiza una limpieza previa con una esponja suave, agua y jabón.

2. Sin retirar la mezcla, utiliza un rascador de vidrio con un ángulo de 30 grados para no dañar la placa. En este vídeo te contamos cómo hacerlo.

 

3. Para terminar, aplica el limpiador líquido y retíralo pasados unos segundos.

Utiliza los productos adecuados.

Servirte de los productos necesarios para la tarea es importante. La rasqueta te ayudará a eliminar las incrustaciones resistentes de una forma fácil y segura, sin rayar la superficie. El producto líquido y su potente acción limpiadora te permitirán eliminar cualquier tipo de residuo. Y gracias a la bayeta, podrás retirar el producto sobrante.

Recuerda que una limpieza diaria es esencial para mantener el brillo de nuestra placa, pero tiene que realizarse de manera correcta. A continuación, te contamos algunos productos que no debes usar:

  • Producto de lavavajillas líquido sin diluir, aplicado directamente sobre la superficie.
  • Productos abrasivos o corrosivos, como spray para hornos.
  • Esponjas ásperas o estropajos metálicos que puedan rayar tu placa.
  • Máquinas de limpieza a vapor.

limpieza

Además de todo el proceso que te hemos contado, para realizar un mantenimiento completo de la placa no debes olvidarte de limpiar el marco con una esponja suave, agua caliente y un poco de jabón. ¡Y no utilices el rascador de vidrio! Podrías dañar la superficie.

¡Larga vida a tu placa y #cocinaconBosch!

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Sobre el autor

Sabemos que hay muchas cosas que no podemos contarte en un manual, por eso hemos abierto este blog. Te queremos ayudar a sacar el mayor partido a tus electrodomésticos con nuestros mejores trucos y consejos. Esperamos que preguntes lo que necesites, porque estamos a tu disposición para resolver todas tus dudas.

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