Se trata de una búsqueda frecuente entre los usuarios de lavavajillas: “Mi lavavajillas ensucia los platos”. En Bosch sabemos lo frustrante que puede ser, pues la misión del electrodoméstico es precisamente la contraria. Entonces, hay algo que no está funcionando correctamente.

La vajilla se estropea, pierde brillo, aparecen marcas… A continuación, te contamos algunos de los motivos que podrían ser la causa. En muchas ocasiones, unos sencillos gestos de mantenimiento serán suficientes para no volver a experimentar este problema. ¡Lee atentamente!

Primero, debes tener en cuenta que hay tres factores ajenos a tu lavavajillas. Por un lado, la calidad de la vajilla y la cristalería que utilizas, que contará con más o menos resistencia. Por otro, la calidad del detergente que uses.

Bandeja lavavajillas

El tercero es la dureza del agua de tu zona, lo que estará directamente relacionado con la cantidad de cal que se incrusta en el interior, produciendo manchas blancas en la vajilla.

Para solucionar el problema con la cal, debes ajustar la cantidad de sal siguiendo el manual de tu lavavajillas. Para reponer la sal, puedes echarla directamente en el depósito que hay en la parte inferior (sacando previamente la cesta) con la ayuda de un embudo hasta que el agua rebose. Una vez hayas cerrado la tapa, vierte un vaso de agua para aclarar los restos que hayan quedado. Además, puedes utilizar un descalcificador en polvo para eliminar los restos de cal y así prolongar la vida de tu lavavajillas.

Otro de los motivos por los que tu vajilla sale sucia pueden ser los filtros. ¿Sabes que deberías limpiarlos cada 2 meses para evitar que se obstruyan? Para limpiar los filtros debes sacar la cesta inferior. A continuación, afloja el filtro cilíndrico y de ahí extrae el resto de filtros. Un cepillo y agua caliente serán suficientes para eliminar la suciedad.

Del mismo modo, la suciedad puede acumularse en los brazos giratorios y de ahí saltar a la vajilla. Para limpiarlos correctamente, te aconsejamos extraerlos y, de nuevo, utilizar agua y un cepillo.

Por último, quizás estés pasando por alto el toque que hace que la vajilla siempre luzca como nueva. Si no quieres ver restos de cal ni de agua necesitas aplicar abrillantador; mejorará el secado y dará un acabado brillante. Además, puedes completar el mantenimiento del lavavajillas utilizando un limpiador líquido que elimina la grasa, el sarro y los restos de comida acumulados, además de evitar los malos olores. Te aconsejamos usarlo cada 30 ciclos.

 

Si después de haber puesto en práctica todo lo anterior continúas experimentando problemas con tu vajilla, ponte en contacto con nuestro Servicio Oficial Bosch para identificar el problema. ¡Estarán encantados de ayudarte!

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Sobre el autor

Sabemos que hay muchas cosas que no podemos contarte en un manual, por eso hemos abierto este blog. Te queremos ayudar a sacar el mayor partido a tus electrodomésticos con nuestros mejores trucos y consejos. Esperamos que preguntes lo que necesites, porque estamos a tu disposición para resolver todas tus dudas.

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