Nunca digas nunca, y todavía menos si se trata del sorprendente e inesperado mundo foodie. Probablemente tú también eras de los que leía la palabra “col” y salía pitando del supermercado. A pesar de haberse usado muy a menudo en la mayoría de hogares españoles hasta el siglo pasado, la col se había convertido en el patito feo de la cocina. Ahora ha tomado la revancha gracias a sus reconocidas propiedades antioxidantes y vuelve a ser la protagonista de muchos platos.

¿Sabes cuántos tipos de coles existen?

En el mercado encontrarás dos clases:

  • Las coles occidentales: Éstas son las más comunes en la cocina española. Por ejemplo: las coles de Bruselas, la coliflor, el brócoli, el repollo, la lombarda, el romanesco o la col verde rizada o berza (que últimamente conocerás como Kale).

Coles de Bruselas

  • Las coles orientales: Son de origen asiático pero cada vez más las encontramos en recetas renovadas. Por ejemplo: las mostazas orientales, el pak choi, las verduras mizuna o la Komatsuna mizuna.

Col mizuna

Las mejores técnicas para cocinar coles

Según de qué variedad se trate, a veces se comen las hojas, las flores o los brotes de los tallos. Por suerte, hay abundantes técnicas para cocinarlas: crudas, al vapor, hervidas, a la plancha, asadas, rebozadas o fritas. El sabor, el olor o la textura siempre son a tu gusto.

Si quieres sacarle todo el partido a la col, te recomendamos prepararla al vapor para que conserve los minerales, las vitaminas, el sabor y la textura. Otra opción es hacerla a la plancha, o con un Teppan Yaki, para cocinarla al dente. E incluso, para cuando vayas con el tiempo en los talones, puedes hacerlas al microondas. ¡Tendrás la comida lista en menos de 15 minutos!

Si prefieres tomarla hervida, tenemos el truco ‘10’ para evitar el típico olor desagradable: añade en el agua de cocción unas nueces o avellanas y despreocúpate de ventilar la casa o agotar el ambientador. Todas estas técnicas funcionan muy bien con variedades como el brócoli, el repollo, la coliflor o el romanesco.

Chips de kale

El wok, el salteado o el formato crudo van de maravilla para las coles orientales. Para el kale, te aconsejamos una técnica muy healthy en la que no necesitas utilizar aceite: los chips. Lo cortas en tiras finas y las deshidratas en el horno, tanto si es de vapor como normal. Sabemos que éste puede llegar a ser un proceso largo y de alto consumo, por eso puedes aprovechar a deshidratar otras frutas y verduras a la vez colocándolas en las tres parrillas.

¡Te garantizamos que tú también te vas a convertir en un col-adicto!

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Sobre el autor

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