El pescado es un alimento imprescindible en nuestra dieta. Nos aporta un importante valor nutricional y energético, además de ser bajo en calorías. Aun así, en muchos hogares no se consume todo lo que se debería.

Entro otros atractivos del pescado está la variedad de técnicas y recetas que permite, por eso te animamos a que le des otra oportunidad. Seguro que tu menú semanal agradecerá las novedades, ¡y tu salud también!

Ahora que es verano y nos encontramos en temporada alta de pescado gracias a su ligereza y frescura para combatir el calor, te contamos cómo debes proceder cuando lo compres. Todo lo que debes hacer, desde que estás en el mercado hasta que lo tienes delante en el plato.

  • La frescura de la pieza es determinante en el sabor y la textura finales. Te aconsejamos que compres el pescado en algún sitio de confianza donde puedan informarte de la procedencia y de cuándo ha sido pescada la pieza. ¿Sabes en qué debes fijarte para saber si es pescado fresco? El cuerpo debe ser rígido; los ojos, claros; las aletas, resistentes; las escamas, brillantes, y las agallas, de color rojo intenso.

Pescado fresco

  • Otra clave que hará que nuestra receta sea perfecta es la limpieza del pescado. Primero, lávalo muy bien. Para escamarlo, raspa la zona con la ayuda de un cuchillo en el sentido contrario a las escamas. Para facilitar la tarea, puedes meter la pieza en agua hirviendo durante varios segundos, e inmediatamente después en agua fría. Así las escamas saldrán fácilmente.
  • Después de haber dejado que se seque, el siguiente paso es congelar el pescado si se desea comer crudo. ¿Por qué? Es la única manera de deshacerse del parásito anisakis en caso de que lo tenga. Antes de consumirlo, debería permanecer 5 días en el congelador. Cuando lo descongeles, mételo en agua fría con 4 cucharadas de sal durante una hora para que mantenga su sabor.

Si se va a cocinar en el momento, no será necesario congelarlo siempre que se alcancen temperaturas superiores a 60ºC durante 10 minutos. En ese caso, cuando vengas de la pescadería puedes guardar la pieza en el frigorífico. Si el tuyo cuenta con la tecnología VitaFresh, dispondrás de un cajón especialmente diseñado para almacenar carne y pescado frescos. Si tu frigo no lo tiene, guarda el pescado abajo, en la parte más fría.

Frigorífico Bosch

  • Del pescado puedes aprovecharlo todo. Con la cabeza y las espinas podrás hacer fumet. Si has cocinado pescado blanco, sus restos te servirán para buñuelos, pimientos rellenos, croquetas o tortillas. Y, si es azul, para canelones, croquetas y empanadillas.
  • ¿Tienes la receta ya pensada? Hay varias técnicas que puedes emplear. Cocerlo en agua con sal, metiendo el pescado cuando el agua esté tibia y prestando atención de que no quede seco. También puedes prepararlo al horno, para lo que te recomendamos marinarlo en aceite y limón si quieres que esté jugoso. Si tienes un horno de vapor, no lo pienses dos veces. Esta opción es saludable y quedará muy sabroso. Además, en tu placa de inducción podrás freírlo al punto perfecto gracias al control de temperatura del aceite.
  • Hay sabores que consiguen realzar el del pescado. Cuando vayas a servir el plato, te recomendamos maridarlo con vino blanco seco. ¡Te permitirá disfrutar de todos sus matices! Y, si prefieres no tomar alcohol, el agua siempre es un buen maridaje.

¡Sácale el máximo partido a cocinar pescado!

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Sobre el autor

Sabemos que hay muchas cosas que no podemos contarte en un manual, por eso hemos abierto este blog. Te queremos ayudar a sacar el mayor partido a tus electrodomésticos con nuestros mejores trucos y consejos. Esperamos que preguntes lo que necesites, porque estamos a tu disposición para resolver todas tus dudas.

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