En la cocina, ¿te gusta explorar? ¿Eres de los que no se conforman? Entonces tienes que probar a marinar alguna de tus recetas. Esta técnica no solo sirve para aportar más ternura a la carne y al pescado, sino para innovar con aromatizaciones y nuevos matices de sabor.

Para ello, el alimento crudo se sumerge en una mezcla de aceite (entonces se denomina adobo) o vinagre (en este caso hablaremos de escabeche) con diferentes condimentos, hierbas y especias dentro de un recipiente hermético que se debe conservar en el frigorífico.

Frigorífico Bosch

El tiempo de marinado dependerá del tamaño de la pieza (habiendo mayor absorción en las más pequeñas) y de la temperatura. Si se hace a temperatura ambiente tardará menos que en el frigo, aunque no te aconsejamos la primera opción porque podrían formarse bacterias que estropeen el producto.

Teniendo como base el aceite, hay numerosas opciones de líquidos ácidos con los que puedes marinar: los jugos de algunas frutas y hortalizas como el limón y el tomate, el vino, la cerveza… A ellos puedes añadir condimentos como el ajo y la cebolla, y aromatizantes como hierbas, especias, e incluso azúcar y chocolate. ¡La creatividad corre de tu cuenta! Para empezar, puedes probar con uno muy clásico: vinagre, aceite, hierbas, sal y pimienta.

Gracias a la acidez que aporta esta técnica y que frena la aparición de bacterias, los productos se conservan mejor. Y también quedan más tiernos, pues los elementos ácidos deshacen las proteínas de la capa externa de los alimentos, dando lugar a una textura más suave.

Marinado con limón

Una vez marinado, podrás cocinar el alimento como desees: al horno, a la parrilla, asado, frito, guisado… Pero antes, ¡no te pierdas nuestros consejos para que quede de 10!

  • No utilices recipientes de metal para marinar, pues el contenido ácido de la mezcla podría reaccionar con este material y estropear todo el proceso.

 

  • Aunque el marinado conserva mejor los alimentos, no frena su fecha de caducidad. Si no tienes planeado cocinar la pieza marinada y acaba de caducar, puedes meterla en el congelador y utilizarla en otra ocasión.

 

  • Si has marinado pescado crudo, recuerda congelarlo durante varios días antes de consumirlo. Así prevendrás el anisakis y otros parásitos.

 

  • No es conveniente reutilizar el adobo de otro plato marinado, pues sus jugos podrían contaminar el nuevo alimento.

 

  • Enfatizamos la importancia de conservar el marinado en el frigorífico. Si quieres, puedes sacarlo 30 minutos antes de cocinar para que esté a temperatura ambiente.

 

¡Cuéntanos! ¿Qué marinado estás tramando? ¡Comparte tu idea en #cocinaconBosch!

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Sobre el autor

Sabemos que hay muchas cosas que no podemos contarte en un manual, por eso hemos abierto este blog. Te queremos ayudar a sacar el mayor partido a tus electrodomésticos con nuestros mejores trucos y consejos. Esperamos que preguntes lo que necesites, porque estamos a tu disposición para resolver todas tus dudas.

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