La cocina consiste, entre otras cosas, en una transferencia de temperatura de una fuente de calor a los alimentos. Ésta se puede realizar mediante hornos, placas de inducción, placas de gas, grill, o microondas.

Además, existen dos métodos: calor húmedo o calor seco. En este post nos centraremos en la cocina con calor húmedo, que no sólo conserva la humedad de la comida, sino que también la añade durante el proceso de cocción, usando líquidos como agua, caldo, vino o incluso los jugos de los propios alimentos (en el caso del horno de vapor, sólo está permitido introducir agua en el tanque). Es el tipo de cocina perfecta para ablandar las fibras duras. En #cocinaconBosch te enumeramos los cinco métodos principales de este tipo de cocción, con la que podrás hacer platos más sabrosos y nutritivos para tu familia.

  1. Cocción al vapor.

Coccion al vapor

La cocción al vapor es un excelente método que vale para todo tipo de alimentos, ya sean carnes, pescados, mariscos, verduras e incluso huevos, pues la comida nunca llega a estar en contacto con el agua. De esta manera, los alimentos retienen más nutrientes que si son hervidos o cocidos a fuego lento. El motivo es que éstos no son desplazados por el agua. ¿Quieres cocinar al vapor? Nuestros hornos ofrecen diferentes modalidades para ello: 100% vapor o la cocción tradicional con aporte de vapor, para asegurar que tus platos quedan crujientes por fuera y jugosos por dentro.

Estofado

Este tipo de cocción es el sistema idóneo para cocinar los trozos más difíciles y con más tejido nervioso de la carne. La cocción lenta a baja temperatura los deshace, ablandando la carne y permitiendo que absorba sabores a través del líquido en que se está cociendo. Para ello hay que seleccionar un nivel de potencia bajo en la placa y mantener tapada la olla en la que se cocina el estofado a fin de que retenga todo el sabor. Los líquidos utilizados para este tipo de plato son a menudo vino, caldo, o los propios jugos de la carne.

Pochado

Pochar significa sumergir la comida, total o parcialmente, en un líquido a una temperatura entre 70ºC y 82ºC. A esta temperatura el agua está muy caliente, aunque no borbotea como si hirviera. Normalmente se usa para cocinar alimentos muy delicados, como huevos y pescado, el pochado permite cocinarlos sin que se rompan o se deshagan.

Escaldado

Sumerge brevemente la comida en agua hirviendo antes de meterla en agua helada inmediatamente después. Las frutas y los vegetales son muy buenos candidatos para esta técnica, ya que el escaldado hace que las pieles se desprendan y al mismo tiempo se detenga la acción enzimática que provoca su deterioro. Además, ayuda a mantener su color y frescura, incluso después de haber sido cocinados.

  1. Cocción a fuego lento.

 

Coccion al fuego lento

La cocción a fuego lento se realiza mediante una temperatura justo por debajo de la necesaria para que el agua hierva. Tiene que haber un ligero borboteo durante un breve periodo de tiempo. Con este método la temperatura de la comida permanece uniforme y suficientemente caliente como para cocinarse. La cocción a fuego lento es la mejor opción para alimentos que son blandos pero no delicados, como patatas, calabazas, guisantes o maíz. ¿Sabías que con las placas de inducción de Bosch se pueden controlar hasta 17 precisos niveles de temperatura? De esta manera, la cocción será perfecta.

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Sabemos que hay muchas cosas que no podemos contarte en un manual, por eso hemos abierto este blog. Te queremos ayudar a sacar el mayor partido a tus electrodomésticos con nuestros mejores trucos y consejos. Esperamos que preguntes lo que necesites, porque estamos a tu disposición para resolver todas tus dudas.

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