Si estás pensando en organizar una jornada de limpieza en casa y no sabes por dónde empezar, estás de suerte. Te proponemos el plan perfecto para conseguir los mejores resultados. Empieza ya a organizar el plan de limpieza definitivo, siguiendo estos pasos.

1. Revisa las habitaciones

 Antes de empezar a planificar todas las tareas, date un paseo por la casa. Cuaderno en mano, lista todas aquellas tareas que necesiten formar parte de tu lista. No te olvides de las ventanas, las cortinas, las alfombras y los edredones. ¡También necesitan tu atención!

2. Marca las tareas más urgentes y aquellas que necesitan una especial atención. 

Una vez que tengas una lista completa de todas las tareas que formarán parte de tu plan de limpieza, marca aquellas que son más urgentes. Además, es importante que destaques las tareas que necesiten una mayor dedicación, como las relacionadas con la cocina o el baño, las estancias de la casa que más cuidado requieren.

3. Asigna las tareas

 Si tu familia o tus compañeros de piso participan en la limpieza, asigna las tareas de limpieza entre todos, dependiendo de las habilidades o las posibilidades de cada uno. Si la limpieza la realizarás solo, puedes dividirla en varios días, teniendo en cuenta la urgencia de cada tarea.

 

4. Hazte con el material más apropiado

 Necesitarás guantes desechables, bayetas, paños de microfibra y productos de limpieza adecuados para cada superficie. Además de los productos habituales, es recomendable que cuentes con un aspirador. La aspiradora sin cable Athlet ProHygienic es perfecta para conseguir una limpieza de calidad. Y es que cuenta con un sistema con triple capa de filtrado, que proporciona un aire más puro que el del propio hogar. Además, se mantiene de pie solo, sin necesidad de apoyarlo en la pared. Si prefieres guardarlo colgado para que ocupe menos, con el aspirador Unlimited podrás realizar una limpieza 360º de todas las superficies.

5. Empieza ordenando

Para limpiar en profundidad, es clave empezar por ordenar cada una de las estancias. Aprovecha para tirar aquello que no quieres o deseas reciclar. ¡Es momento de conseguir algo de espacio!

6. Limpia de arriba a abajo

 ¡Empieza la acción! A la hora de limpiar cada una de las estancias, deberás seguir una norma muy simple. Comienza limpiando el polvo de aquello que se encuentre más alto. Por ejemplo, las cortinas y las baldas o estantes superiores de los armarios. Una vez que retires el polvo de estas zonas superiores, podrás ir poco a poco limpiando los muebles que se encuentren en niveles inferiores. De esta manera, todo el polvo caerá al suelo y podrás aspirarlo sin problemas. Recuerda aprovechar los accesorios de tu aspirador para limpiar las juntas entre los muebles, acabar con el polvo de los libros o limpiar a fondo las alfombras.

7. Limpieza en el baño

El baño es una de las estancias más importantes de la casa. Limpiando bien todas las superfícies y secándolas después, conseguiremos que nuestro baño quede limpio y libre de bacterias. Utiliza un producto limpiador específico para fregar el suelo. Si dejas que repose unos minutos antes de aclararlo con agua caliente, conseguirás retirar la suciedad más rápidamente. Recuerda secar bien todas las zonas para evitar la aparición de hongos.

8. Limpieza en la cocina

 Pasamos mucho tiempo en la cocina. Es por ello que, durante nuestra jornada de limpieza, pondremos especial atención en esta estancia. La encimera es su punto clave. Utiliza un producto específico para limpiarla. Mézclalo con agua caliente y limpia en profundidad toda su superficie. Aclara con agua y recuerda secar.

Además, para conseguir los mejores resultados y mantener tu cocina limpia de gérmenes, te recomendamos utilizar los productos adecuados para limpiar cada uno de los electrodomésticos. Limpia y aspira el interior de los cajones y aprovecha para limpiar y ordenar tu frigorífico  y limpiar el horno.

9. Lava los trapos

 Cuando termines la jornada de limpieza, recuerda tirar a la basura los guantes desechables. Si has utilizado paños o trapos de tela o algodón, puedes lavarlos en la lavadora y volver a utilizarlos en la siguiente limpieza. Para asegurarte que quedan completamente limpios y libres de bacterias, selecciona el programa de 60º o temperaturas superiores de tu lavadora.

10. Planifica el mantenimiento

 Ahora que ya has llevado a cabo la limpieza de tu hogar, recuerda planificar las tareas de mantenimiento para mantener tu casa limpia. Existen algunas tareas, como la limpieza del baño o la de la cocina, que debes realizarlas diariamente. Sin embargo, otras como la aspiración de la casa puede realizarse cada dos días.

Añade a las tareas de mantenimiento otras puntuales como por ejemplo, la limpieza del tambor de la lavadora para mantenerlo libre de posibles bacterias residuales, la limpieza de las almohadas  y edredones, la limpieza del frigorífico y del horno. Crea un calendario con todas las tareas y cuélgalo en un lugar visible de la casa. ¡Ya tienes tu plan de mantenimiento en marcha!

¿Te ha gustado?

Suscríbete a nuestro newsletter y semanalmente recibirás en tu correo nuestros mejores post.

 

He leído y acepto la Política de privacidad.
Al introducir tu email, das tu consentimiento a BSH ELECTRODOMÉSTICOS ESPAÑA, SA (en adelante, BSH-E) para que, como responsable, trate tus datos personales para enviarte newsletters con artículos del blog. Incluimos un enlace de baja en todas ellas. Puedes ejercer tus derechos de protección de datos enviando un email a Data-Protection-ES@bshg.com.