Muchas personas, especialmente aquellas que viven solas o con su pareja pero no tienen hijos, se hacen estas preguntas: ¿qué es mejor, lavar a mano o utilizar el lavavajillas? ¿qué tipo de lavado es más eficaz? ¿cómo se puede ahorrar más agua? En ocasiones puede parecer que lavando a mano se gasta menos energía pero nada más lejos de la realidad.

Diversos estudios científicos avalan que es más eficaz utilizar el lavavajillas. Por ejemplo, un estudio de la Universidad de Bonn (Alemania), asegura que los lavavajillas utilizan menos agua y energía que el lavado a mano. Tiene sentido, ¿verdad?

También certificó que es más eficaz utilizar el lavavajillas que lavar los platos a mano un estudio del Canal de Isabel II. En este estudio se concluyó que el uso del lavavajillas permitía ahorrar el 9% del consumo total del agua de una casa, y 1 Kw por hora de energía.

El lavavajillas te ayuda a ahorrar agua en el hogar

Los lavavajillas Bosch utilizan entre 6’5 y 10 litros de agua por cada lavado, mientras que lavando la vajilla a mano se utilizan entre 100 y 200 litros, dependiendo del tiempo que el grifo permanezca abierto. ¿Sabías que, de un grifo doméstico, salen alrededor de 12 litros de agua por minuto? El ahorro de agua utilizando el lavavajillas es indudable, ¿no?

Nuestros lavavajillas están diseñados para ahorrar agua y energía con una distribución eficaz del agua, utilizando una tecnología de filtrado optimizada que permite utilizar menos energía y mejorar el rendimiento.

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Además la tecnología de los lavavajillas con Zeolitas® consigue, además de unos resultados perfectos en el secado de la vajilla, una mayor eficiencia en el lavado y un ahorro energético que supera incluso en un 10% a la mejor clasificación de eficiencia energética, la A+++.

 Usar el lavavajillas es más higiénico

Por otra parte, hay otra razón para utilizar el lavavajillas en lugar de lavar la vajilla a mano: la higiene. Y existen razones de puro sentido común para ello:

  1. La precisión que alcanza un chorro a fuerte presión -que, además, se utiliza varias veces durante el lavado- es mayor a la del lavado a mano.
  2. Los lavavajillas utilizan agua con una temperatura elevada, con lo que se consiguen eliminar más fácilmente las bacterias que generan los restos de comida en la vajilla.
  3. Por ello, prácticamente con todos los programas del lavavajillas podrás combinarlo con la función higiene si tu lavavajillas la tiene. Con esto se refuerza la fase del secado y se realizan varios aclarados. Es perfecto sobre todo cuando hay niños pequeños en casa o es un tema que nos preocupa.
  4. Cuentan con un programa automático, el cual con un sensor mide la turbiedad del agua y con ello adapta la presión y la temperatura del programa para conseguir el mejor cuidado de la vajilla, con unos resultados perfectos de lavado y secado, y la higiene necesaria adaptada a tu vajilla.

Ocho consejos para ahorrar agua lavando tu vajilla

Si quieres ahorrar agua en tu hogar, lo ideal es que realices un buen uso de tu lavavajillas. Para ello te proponemos que sigas los siguientes consejos:

  1. Cuando se pone un lavavajillas lo ideal es cargarlo al 100%. Si no hay suficiente vajilla se puede seleccionar la función de media carga, llenando el lavavajillas únicamente hasta la mitad de su capacidad.
  2. Asegúrate de que los cubiertos y recipientes estén colocados de una manera que no le impidan realizar bien su trabajo. En cualquier caso, la distribución idónea de la vajilla siempre vendrá especificada en el manual de instrucciones del aparato.
  3. Utiliza siempre el programa de lavado adecuado. Lo recomendable es utilizar el programa ECO que, según la Organización de Consumidores y Usuarios (OCU) permite ahorrar entre un 20% de electricidad y un 16% de agua.
  4. Utiliza lavavajillas catalogados en su etiqueta energética como clase A+++, que son los que mayor eficiencia energética tienen.
  5. Utiliza siempre los niveles de sal y abrillantador recomendados en las instrucciones del lavavajillas.
  6. Si tu lavavajillas tiene la función de programa automático de lavado, te aconsejamos utilizarlo. Se trata de un tipo de programa que adapta los parámetros de lavado y el consumo energético del lavavajillas a lo que realmente se encuentra en su interior: nivel de carga, grado de suciedad, etc. Es, sin duda, un gran ahorro.
  7. No enjuagues los platos antes de meterlos en el lavavajillas. Esto hace que las enzimas del detergente rindan menos. Y, además, supone un gasto de agua innecesario. Eso sí, elimina los posible restos sólidos que queden en la vajilla para que el lavado sea más efectivo.
  8. Si quieres que tu lavavajillas rinda como el primer día durante toda su vida útil, te recomendamos aplicar el programa limpieza de la cuba. Se recomienda hacerlo aproximadamente una vez al mes, con el lavavajillas vacío y el limpia maquinas habitual. Con ello se limpia tanto la cuba como los conductos de entrada, consiguiendo mantener el lavavajillas como el primer día. En caso de que no tengas este programa, aplícalo con cualquier otro que supere los 60ºC de la misma manera.

Y tú, ¿eres de los que friegan a mano o prefieres la comodidad y la eficiencia del lavavajillas? Si sigues teniendo alguna duda sobre si es más eficaz lavar a mano o utilizar el lavavajillas, ya sabes que puedes dejarnos un comentario. ¡Estaremos encantados de atenderte!

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