Cocinar carne puede ser un pasatiempo o un proceso más laborioso, según el tipo de preparación que se elija. Cada tipo de carne tiene sus pequeños desafíos y superarlos hará que consigamos un buen plato. Para ello, en #cocinaconBosch te damos cuatro reglas básicas que pueden ayudarte a triunfar con tu elección.

  1. Escoge el corte correcto.

¿Sabías que la pechuga de pollo se cocina a mayor velocidad que los muslos? ¿O que a las chuletas de cordero les cuesta más hacerse que la paletilla? ¡Saber qué corte de carne encaja mejor con tu forma de cocinar es tener la mitad del trabajo hecho! Si no estás seguro de cómo es cada parte, lo mejor será que cortes la carne que tengas en trozos del mismo tamaño. Así todos pasarán por el mismo tiempo de cocción. Si tienes una preferencia respecto al tamaño para ciertas piezas, como por ejemplo los muslos de pollo, entonces haz incisiones en ellas. Corta los tendones que sean visibles para que el calor se distribuya uniformemente por toda la carne.

  1. Descongelar o no descongelar.

Hay mucho debate y demasiada confusión sobre la carne congelada. ¿Debería descongelarse antes de ser cocinada o puede ser directamente cocinada? Seguridad en la comida, tiempos de cocción largos y carne de baja calidad son las preocupaciones más habituales sobre el hecho de usar, para cocinar, carne que no haya sido descongelada.

Como conservar la carne en el frigorifico

Si lo que quieres hacer con la carne es salsa, sopa o guiso, puedes meter directamente la carne desde el congelador en el líquido base: éste hará el resto con la ayuda de tu placa de inducción. La carne que haya sido marinada previamente juega con “ventaja”, ya que tiende a cocinarse más rápidamente y absorbe mejor los sabores. La cocción lenta es una excelente apuesta para guisos y sopas de gran tamaño. Cocinarlos durante un buen rato, despacio y a un calor no muy alto nos asegurará que el plato se haga de manera uniforme y que la carne se reblandezca y se ponga tierna.

Cocinar carne al horno

Si estás pensando en hacer la carne en el horno, siempre puedes descongelarla según se vaya cocinando. Sólo hace falta que precalientes el horno a una temperatura ligeramente más baja que la recomendada para la receta antes de introducir el alimento. Alargar el tiempo de cocción, supervisarlo y, si hiciera falta, ajustar la temperatura, evitará que el exterior se sobrecaliente y el interior quede poco hecho o crudo. Para ello puede ser de gran ayuda la termosonda PerfectRoast , que controla la temperatura interior del alimento y desconecta el horno una vez alcanzada la temperatura interior deseada. Para usarla, el producto no tiene que estar congelado.

Si lo que quieres es cocinar a la plancha, cubre la sartén con una tapa y tenla un tiempo a baja temperatura para que se vaya descongelando sobre la marcha. Por ejemplo: si tienes un muslo de pollo, caliéntalo unos tres minutos por cada lado con un calor leve antes de seleccionar la temperatura habitual de cocción en la placa. Otra opción es descongelar primero la carne, calentar aceite en la sartén a alta temperatura y hacer el filete.

  1. Marina la carne para ablandarla y darle sabor.

Hay dos motivos por los que siempre deberíamos marinar antes de cocinar: el primero es que, de este modo, los sabores se filtran en la carne, lo que a su vez mejora el sabor. Puedes variar el tipo de marinado: desde la clásica mezcla de sal y pimienta, hasta sabores más intensos y picantes, que puedes tanto hacer en casa como comprar directamente en el supermercado. Hay versiones de marinado muy populares que tú mismo puedes intentar: la mezcla italiana de hierbas frescas, el polvo chino de los cinco picantes o el garam masala para un golpe extra de sabor. ¡Tú decides!

Trucos cocinar carne

El segundo motivo es que dar a la carne una capa de marinados ácidos, como el jugo de limón o de piña, da mucho sabor a partes que son especialmente difíciles de cocinar. Además, los suaviza, lo que implica que el tiempo de cocción se reduce, pues el calor penetra más fácilmente en ellos y de un modo más homogéneo. Las enzimas que se encuentran en estos “ablandadores” rompen las hebras del tejido muscular más resistente de la carne, lo que supone un estupendo recurso para los pedazos más voluminosos. La pasta cruda de papaya es la mejor alternativa si lo que buscas es ablandar la carne a la par que darle un aporte de sabor, sobre todo en el caso de la carne al curri.

  1. Deja que repose antes de servirlo.

Dejar que la carne repose es necesario para evitar que se haga más de lo que debería, ya que debemos tener en cuenta que la carne continúa cocinándose incluso cuando la hemos retirado del calor. Una vez haya alcanzado su máxima temperatura interna, envuélvela en papel de aluminio. El tiempo de reposo óptimo dependerá de la parte del animal que haya que cocinar, así como del método de cocción empleado. Generalmente se encuentra entre 10-20 minutos.

Dejar que la carne repose permite que todos los jugos que se han movido hacia el centro de la carne circulen y sean reabsorbidos. De este modo, permanece blanda y muy sabrosa en cada corte, a la vez que retiene ese jugo. En otras palabras: no te des prisa en cortar tu asado. Eso sí, recuerda reducir el tiempo de cocinado para que, al reposar, la carne no se haga demasiado. Mientras tanto puedes preparar la guarnición, ¡o invertir el tiempo en preparar otro plato antes de servir esta maravilla!

¿Te ha gustado nuestro post?

¿Te ha gustado?

Suscríbete a nuestro newsletter y semanalmente recibirás en tu correo nuestros mejores post.

 

Al introducir tu email, estás dando expresamente tu consentimiento a BSH ELECTRODOMÉSTICOS ESPAÑA, SA (en adelante, BSH-E) para que, como responsable, trate tus datos personales con la finalidad de enviarte newsletters con artículos del blog. Para la finalidad indicada BSH-E puede ceder tus datos a terceros proveedores de servicios. Tus datos se conservarán mientras se mantenga la suscripción o durante los años necesarios para cumplir con las obligaciones legales. En cualquier momento puedes retirar el consentimiento prestado y ejercer los derechos de acceso, rectificación, supresión, portabilidad de tus datos y limitación u oposición a su tratamiento dirigiéndose a BSH-E enviando un email a Data-Protection-ES@bshg.com o mediante comunicación escrita a BSH ELECTRODOMESTICOS ESPAÑA, SA Polígono Empresarial PLA-ZA, Ronda del Canal Imperial, nº 18-20 (Zaragoza) indicando la referencia “Protección de Datos” y el derecho que ejercitas. Política de privacidad