Los expertos nos recomiendan comer como mínimos 5 porciones de fruta y verdura al día para llevar una vida sana. Para conseguirlo, es bueno que durante toda la jornada vayamos comiendo fruta. Pero como no siempre es posible tener fruta fresca existen otras soluciones cómodas que nos ayudan a conseguir nuestro objetivo, como deshidratarla o hacerla en conserva. Otra de estas ideas es la fruta congelada, que te permite tener siempre fruta en casa sin que tengas que ir a menudo al mercado.

¿Qué frutas se pueden congelar?

Las frutas que vayas a congelar deben estar siempre frescas y en buen estado. Las más adecuadas para congelar son los frutos rojos (fresas, moras, frambruesas, arándanos y grosellas), así como el melocotón, los higos, el limón, el melón y la piña, porque no se oxidan.

¿Cómo congelar la fruta?

Con el fin de que la fruta se congele antes y que luego la puedas manejar mejor, lávala bien y córtala a trozos pequeños si se trata de piezas grandes. A la hora de  guardarla, es mejor que lo hagas en tuppers porque son más cómodos y los puedes lavar en el lavavajillas. También puedes usar bolsas de plástico con cierre hermético.

Si no quieres trocearlas, al menos retira aquellas partes que no sean comestibles. Una vez congelada la fruta, esta tarea será más difícil.

Frutos rojos congelados

¿Cuánto tiempo puedo congelar la fruta?

En nuestros congeladores puedes conservar la fruta congelada hasta 12 meses manteniendo todas sus propiedades y nutrientes.

¿Cómo descongelar las frutas?

No hace falta que descongeles las frutas si con ellas quieres preparar helados, batidos energéticos para el desayuno, o añadirlas al yogur con copos de avena u otros cereales. Para preparar los batidos, la fruta congelada viene muy bien porque hace que queden más líquidos. Bastará con que la eches en el vaso de la batidora con yogur.

Para descongelar trozos grandes de fruta, la recomendación es que se descongele en el frigorífico durante 24 horas con el envase destapado. Si los trozos son grandes no te la comas inmediatamente después de sacarla del congelador porque estará demasiado fría, no notarás su sabor y puede que te molesten las encías con el contraste del frío.

Para la fruta más pequeña como los frutos rojos o las fresas, pon el recipiente que has utilizado para conservarlas dentro de uno más grande con agua caliente. En pocos minutos tendrás la fruta descongelada y lista para comer o adornar pasteles.

helados con fruta congelada

¿Te ha gustado?

Suscríbete a nuestro newsletter y semanalmente recibirás en tu correo nuestros mejores post.

 

He leído y acepto la Política de privacidad. Al introducir tu email, das tu consentimiento a BSH ELECTRODOMÉSTICOS ESPAÑA, SA (en adelante, BSH-E) para que, como responsable, trate tus datos personales para enviarte newsletters con artículos del blog. Incluimos un enlace de baja en todas ellas. Puedes ejercer tus derechos de protección de datos enviando un email a Data-Protection-ES@bshg.com.