¿Qué tipos de vitrocerámicas existen?

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26/07/2015
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Desde que la inducción apareció en el mercado, a muchos les surgen las dudas sobre los tipos de vitrocerámicas que existen. ¿Cuál es más cómoda? ¿Cuánta energía consume cada una? ¿Cómo se utilizan? Vamos a hacerte salir de dudas.

Placas vitrocerámicas

Las vitrocerámicas de toda la vida son las llamadas “radiantes”. Y no, no es porque reluzcan, es porque irradian calor a todo lo que se encuentra a su alrededor. Funcionan con una resistencia que produce un aumento de temperatura, y esta energía se transmite al exterior calentando todo lo que esté en contacto con la placa. La ventaja de estas vitrocerámicas convencionales es que cualquier recipiente te servirá para cocinar en ellas.

Vitrocerámicas de inducción

Las vitrocerámicas de inducción funcionan de una forma totalmente distinta. En su interior hay bobinas que no generan calor, sino campos electromagnéticos. Por eso, solo calientan los recipientes especialmente diseñados para ellas, hechos de material ferromagnético. Al colocar uno de estos recipientes sobre la placa de inducción, el metal entra en contacto con el campo electromagnético y se produce una corriente que genera calor. ¿El resultado? Una vitrocerámica rápida, segura y eficiente.

En otras palabras, las vitrocerámicas de inducción sólo calientan el fondo del recipiente y no alcanzan temperaturas tan altas. Tanto si te decides por una inducción como por una vitrocerámica convencional, nuestras placas tienen control de temperatura del aceite, que te indica cuándo el aceite está a la temperatura ideal para introducir el alimento, con hasta 9 recetas almacenadas.

Además, el sistema de inducción tiene muchas otras ventajas:

1. El recipiente se calienta mucho más rápido, porque todo el calor se produce directamente en el fondo.

2. No importa que dejes la placa encendida sin nada encima, o que olvides un trapo sobre ella. No se calentará.

3. Si se derraman líquidos durante el cocinado, no se queman como ocurre en las vitrocerámicas radiantes. Por eso, para limpiarlas basta un paño húmedo, no hace falta rascar.

4. Consumen menos energía porque calientan en menos tiempo y no desperdician nada. Si utilizas un recipiente más pequeño que la zona de cocción, el calor no se perderá alrededor. También puedes cocinar hasta para 10 personas con la zona gigante Maxx de 32 cm de algunas de nuestras placas.

Las vitrocerámicas de inducción tradicionales tienen varias zonas o focos, al igual que las radiantes. Sin embargo, existe una nueva tecnología llamada Flex Inducción, que marca una clara diferencia. Las zonas de cocción no tienen una forma delimitada, sino que son flexibles.  Por eso, permiten colocar recipientes de cualquier forma y tamaño, incluso grandes fuentes de asado, o cocinar en varios recipientes a la vez y seleccionar de forma independiente la temperatura.  En definitiva, se adaptan a ti.

¿Tienes claro cuál es la vitrocerámica perfecta para tu hogar?

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