Cómo cocinar en microondas: guía práctica y saludable
A pesar de que es un electrodoméstico muy sencillo que se puede utilizar a diario, muchas veces solo te acuerdas de tu microondas para calentar la comida o para descongelar rápidamente algún alimento. ¿Pero sabías que también se puede cocinar en el microondas un montón de recetas? Además de ser un método muy eficiente, también puede ser muy saludable.
Por qué cocinar en microondas: beneficios y usos
Llevar una dieta sana y sin grandes complicaciones es mucho más sencillo gracias a las funciones del microondas, que te permite cocinar, calentar y descongelar de forma rápida y sencilla platos con alimentos tan básicos del día a día como verduras, carnes o pescados.
Es recomendable usar el microondas si quieres preparar comidas rápidas y porciones pequeñas, cocinar verduras y pescado al vapor sin añadir mucha grasa, descongelar de forma controlada antes de terminar la cocción en la sartén o el horno, y preparar guarniciones y recetas sencillas. Evita piezas grandes que requieran una cocción más uniforme como asados grandes.
Cómo cocinar verduras en el microondas
Las verduras son un gran alimento solas o acompañando un plato de carne, pescado o pasta. Para cocinar verduras en el microondas, córtalas en trozos pequeños y de tamaño similar. Ponlas en un recipiente apto para microondas y añade dos cucharadas de agua por cada 100 gramos de verdura. Introduce el recipiente en el microondas y cocina durante 10-15 minutos (para cocinar 500 gramos de verduras frescas) a 600 W de potencia. Remueve de vez en cuando.
Los tiempos de cocción pueden variar dependiendo del tipo de verdura. Por ejemplo, el tiempo adecuado de las verduras de hoja ronda de 2 a 4 minutos, las zanahorias entre 6 y 8 minutos, y las patatas troceadas de 8 a 12 minutos.
También puedes descongelar verduras (300 gramos) a una potencia de 180 W durante 10-15 minutos, o calentar verduras ultracongeladas a una potencia de 600 W, con una duración de entre 8 y 10 minutos cuando se trate de 300 gramos o 14-17 minutos si el peso asciende a 600.
Consejos para cocinar sano en el microondas
Aquí te dejamos algunas recomendaciones para aprovechar al máximo este electrodoméstico y preparar platos deliciosos y nutritivos:
- Elige alimentos frescos y naturales. Las verduras, frutas, legumbres, pescados y carnes magras son ideales para cocinar en el microondas, ya que conservan mejor sus nutrientes.
- Para asegurar una cocción uniforme, corta los alimentos en trozos del mismo tamaño. Esto ayudará a que todos los ingredientes se cocinen de manera equitativa y evitará que unos se queden crudos mientras otros se queman.
- Cubre los alimentos con una tapa apta para microondas o con papel film especial para microondas. Esto no solo ayuda a retener la humedad, sino que también evita que los alimentos salpiquen y ensucien el interior del aparato.
Qué se puede cocinar en el microondas (y qué evitar)
Se pueden cocinar un montón de recetas rápidas en el microondas además de las verduras y las patatas, como filetes de pescado y carne, pollo troceado, legumbres ya remojadas y cocidas y, por supuesto, productos precocinados. Por otro lado, te aconsejamos que evites a toda costa alimentos que pueden explotar, como los huevos duros y otros con piel cerrada como manzanas o tomates enteros sin haberlos pinchado previamente. Y no olvides que poner el microondas vacío puede dañar el magnetrón.
Recipientes aptos y no aptos para el microondas
Como ya sabrás, hay ciertos tipos de materiales que no son aptos para el microondas, así que vamos a aclarártelo en un segundo para que no te queden dudas. Si te estás preguntando qué tipos de recipientes son aptos para el microondas, la manera más rápida de saberlo es buscar una etiqueta o símbolo en el propio recipiente. Los recipientes seguros para microondas generalmente tienen un símbolo específico: un cuadrado con ondas dentro, indicando que el material ha sido probado y es seguro para el uso en microondas.
¿Te gusta lo que ves?
¡Suscríbete a nuestra newsletter!
Los recipientes de vidrio y cerámica son generalmente seguros para el microondas, pero asegúrate de que no tengan decoraciones metálicas que puedan causar chispas. En cuanto a los plásticos, utiliza únicamente los que estén etiquetados como aptos para microondas. No calientes la comida en recipientes de espuma de poliestireno con los que se sirve mucha comida para llevar. Y, por supuesto, evita a toda costa cualquier elemento metálico y el papel de aluminio.
Recetas rápidas en el microondas
La comida más fácil y rápida que puedes hacer en el microondas es el desayuno. Te recomendamos preparar una mug cake o pastel en taza, ¡lo tendrás listo en menos de 2 minutos! Solo tienes que añadir lo siguiente en tu taza favorita: 4 cucharadas de harina, 2 cucharadas de cacao en polvo, una pequeña cucharadita de levadura, una pizca de sal, unos 50 ml de leche, aproximadamente 15 ml de aceite y 1 huevo. Después metes la taza en el microondas a unos 800 W durante 1 minuto y medio. ¡Y ya está, así de fácil!
También es posible cocinar pescado en el microondas. Cocínalos entre 7 y 12 minutos a 600W de potencia. Antes de introducirlos en el microondas, echa un poco de aceite de los filetes y sazona al gusto. Puedes añadir un chorrito de limón para añadirle un extra de sabor. ¡Quedará delicioso!
Si, por el contrario, deseas cocinar carne, es importante que recuerdes que el grosor de los alimentos afectará a su tiempo de cocinado en el microondas. Si quieres cocinar una pieza de pollo entero, fresco, sin vísceras de 1200 gramos en el microondas, tardarás 30 minutos en hacerlo si seleccionas 600W de potencia. Ten en cuenta que, una vez pase la mitad del tiempo, deberás darle la vuelta a la pieza de pollo.
También podrás preparar cuartos y alitas de pollo, o carne de cerdo sin corteza utilizando recipiente sin tapa y parrilla poniendo el microondas a 360W de potencia.
La mejor manera de limpiar tu microondas
En cuanto a la limpieza de tu microondas, lo que te recomendamos es que limpies las posibles salpicaduras tras cada uso con un trapo húmedo y jabón neutro. Así la limpieza a menudo será sencilla y tu microondas conservará el aspecto del primer día durante mucho más tiempo.
Para las limpiezas a fondo, lo mejor es hacerlo con vapor. Calienta 250 ml de agua con rodajas de limón durante unos 4 minutos en un recipiente apto para microondas a máxima potencia. Después, déjalo reposar unos minutos y retira la suciedad con un trapo. ¡Así tu microondas quedará impecable!
